Friday, April 17, 2020

PEZ (Por Antonio Díaz Mola)

En el ojo del pez hay buen humor
del tiempo tan profundo en cuarentena,
no ha de salir del mar para ser cena
en chiringuitos, playas con furor,

prefiere ser el pez a raja tabla
estricto y obediente tras las olas,
prefiere en el azul estar a solas
sin caña de pescar de quien le habla.

A la deriva; rápido y escamoso,
sumergiéndose quiere aquel presagio
del ideal de calma en el remanso.

Junto a un galeón, leve brillo acuoso:
espinas como astillas del naufragio
son vida fósil, símbolo en descanso.


Thursday, April 16, 2020

LAS MANCHAS DEL CAFÉ / IDEAS INALCANZABLES

Hay universos escondidos
tras las manchas del café.
Tengo muchas cosas que decirte/ que deciros
pero nunca tendré tiempo (ni espacio)
y no te /os las diré.

Tengo mil historias guardadas,
mil palabras,
mil cagadas,
mil remedios pa´ sanar.

Tengo pensamientos que
aún no he descubierto
 y jamás conoceré.

Tengo metas que aún no he alcanzado,
y -quizás- ni haga falta,
pero la verdad
es que no (las) alcanzaré.

Muchos pueblos,
países y gente,
canciones,
cuentas pendientes...
tanto por oír, ver y saber.

(Y también ) experiencias vividas,
alegres y sufridas que nunca recordaré.

Tengo todo y -a la vez- no tengo nada
en un mundo "inabrazable" (inacaparable)
si tú no estás/estáis en él.

  

       
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Pasan mil ideas originales por mi cabeza,
pero siento que se van y luego no regresan...

Monday, April 13, 2020

LA NUEVA COMEDIA DE LOPE DE VEGA: UNA APROXIMACIÓN


…porque a veces lo que es contra lo justo
por la misma razón deletia el gusto (375-376)

Estos versos de Lope de Vega en su Arte Nuevo de hacer comedias captan la esencia de lo que conocemos como “Nueva comedia”.

 Como podemos apreciar ya en la Captatio Benevolentiae (1-48), la principal preocupación del dramaturgo es satisfacer al público vulgar. Encontrará su justificación en el teatro que se  hacía en la Antigua Grecia (156-169; 291-293), con su natural continuación en Roma (103-117); teatro que lo largo de los siglos fue desprendiéndose de su sentido original… ¡puro teatro!

 Nos encontramos –en cierto modo- ante un auténtico “Renacimiento” del género (desde los orígenes, pero respondiendo al tiempo en que se vive). El dramaturgo asumirá este reto pese a las críticas que sabe que recibirá -especialmente- desde el extranjero (362-366), alimentando y cuidando a su “monstruo hermafrodita” (como lo llamará parte de la crítica) fruto de la unión de la comedia y la tragedia (125, 126, 173 y/ó 174). Lope dirá que la variedad (entendida en un sentido amplio) hace bella la obra (175-179).

El resto de las características (o principios) de la “Nueva comedia”, responderá a aquella necesidad de complacer al público que acudía en masa y con frecuencia a los corralones. Un público -en su mayor parte- analfabeto y tradicional. Algunas de ellas son las siguientes: 

-El respeto al contexto. El autor tratará de contactar directamente con el pueblo mediante un lenguaje familiar (245-256), sin modificaciones, políticamente incorrecto… hasta cierto punto.

En este sentido, se produce una depuración de la obra mediante el desprendimiento de todo artificio, que también tendrá su eco en el vestuario (356-361). En esta línea, el hecho de que las mujeres vistan de forma similar a los hombres es un capricho innecesario más propio del gusto de la clase alta (lo que hoy llamaríamos “gusto burgués”), que el pueblo (llano, tradicional) ni necesita ni comprende (279-289).

Además, intentará que las obras adquieran mayor realismo que el que tenían antes de esta “revolución”, estableciendo 4 niveles del discurso (250-274): solemne (para reyes y otras eminencias), filosófico, amoroso (más subjetivo) y popular.  Así conseguirá que las obras sean significativas para el pueblo.

Para Lope, así como la sociedad a lo largo de los años experimenta un cambio de costumbres, también lo hacen los gustos: hay que contentar al público de la época y sabiendo a quién nos dirigimos en cada momento. 

En definitiva, apreciamos, el papel fundamental que jugará la trascendencia histórica y cultural en las obras de la Nueva comedia (260-263), una comedia que imitará las costumbres de los hombres (49-54; 61-64).

-Forma escenas únicas, con una sola acción (181-184) y divide los actos (195-197; 210-213 y/o 230) creando apartados claramente diferenciados unos de otros (planteamiento, nudo y desenlace; un gusto que pervive en el presente). Pretende, de esta manera, mantener la unidad de la obra, sin que el todo no se vea dislocado (185 y 186). Y es que Lope de Vega, la acción dramática sirve a un argumento: es lo que le da  sentido. En el momento en que se dilata… lo pierde, ya que la gente desconecta (“pierde el hilo”). Por eso tratará de no ahogar el argumento en el nudo, dando su espacio a cada parte de la trama, manteniendo la expectación y evitando posibles spoilers (233-238, 298-304).

Además, para mayor deleite de la audiencia, la obra se concretiza, volviéndose más ordenada (230 y 231) y ligera al ser representada en un tiempo más limitado (187-194; 208y 209; 241-244; 338-340). Esto supone un cambio radical respecto al concepto anterior que se tenía del tiempo de la misma (que podía durar varios días).  

Los hechos que se muestran también se verán acotados . Así, un obra que cuente los sucesos que tienen lugar a lo largo de años podrá representarse en un solo día valiéndose de los entremeses para indicar el paso de los años.

-La honra como uno de los temas que más gusta al público. (327-337). El honor es algo personal, mientras que la honra tiene más que ver con la visión que el otro tiene de uno y de sus actos.

-Por otra parte, Lope consigue, con ingenio, despertar el interés del público con versos fáciles de memorizar, lo cual hacía que permanecieran en su cabeza y los recitasen como se cantan hoy los estribillos de canciones de música pop o reggaetón (295-297).  

Esto, además, ayuda a la población a distinguir entre estilos según la ocasión, creando una asociación: cada tipo de  estrofa tendrá su propia función (305-312).

Con la -ya repetida- finalidad de satisfacer al espectador, recurrirá a recursos estilísticos atractivos de todo tipo (312-318) sin que lleguen a ser extravagantes y pesados.















Sunday, April 12, 2020

LA VICTORIA DE TU VIDA


"Muerte y vida se han enfrentado en un prodigioso duelo; el autor de la vida estaba muerto, mas ahora está vivo y triunfa" (Secuencia de Pascua). 

Anoche se libró la batalla más importante de la Historia, por lo tanto: la más importante, y por si aún no te has enterado: ganaste. Aquello que realmente te preocupa, eso que te quita el sueño, que te esclaviza y te destruye, ha sido cogido gratutitamente por Cristo -como quien coje una copa y se lo habido entero, con gran amargura, pero sin dejar ni una gota. La muer te no ha tenido la última palabra. ¡Enhorabuena!  

Hoy comparto contigo una bella canción de Los Secretos, en una versión con niños haciendo coro. La he elegido porque los niños son el fututo y les necesitamos. Hoy te invito a cantar conmigo un canto de alegría y esperanza en medio de nuestros miedos (especialemente de los relacionados con ese bicho que da vueltas por las calles y por nuestras cabezas).

   
PERO A TU LADO

He muerto y he resucitado,
con mis cenizas un árbol he plantado,
su fruto ha dado y desde hoy algo ha empezado.

He roto todos mis poemas:
los de tristezas y de penas,
y lo he pensado y hoy sin dudarlo vuelvo a tu lado.

Ayúdame y te habré ayudado,
que hoy he soñado en otra vida,
en otro mundo, pero a tu lado.

Ya no persigo sueños rotos.
Los he cosido con el hilo de tus ojos
y te he cantado al son de acordes aún no inventados.

Ayúdame y te habré ayudado,
que hoy he soñado en otra vida,
en otro mundo, pero a tu lado.

Ayúdame y te habré ayudado,
que hoy he soñado en otra vida,
en otro mundo, pero a tu lado.

EL MILAGRO ESPERADO (Por Juan M. Balmes)

10 de abril de 2020, Málaga.

Esta mañana, como de costumbre, he puesto la radio para escuchar las noticias, y cuál ha sido mi sorpresa que había un programa que narraba con gran maestría y en primera persona un Evangelio apócrifo sobre Jesús niño, preguntándose qué quería decirle aquel ángel que en sueños le manifestaba su misión al llegar su adultez. 

Con una bella música de fondo los días pasaban mientras su madre ante su pregunta guardaba silencio. Un día pasó un soldado romano y le acarició el pelo diciéndole "pequeño judío"... al verlo, su cabeza se llenó de aventuras ¡Quería ser soldado de mayor!

Un día encontrándose con el alfarero del pueblo, se lo contó. Éste le llevó a una planicie y mostró a los soldados romanos desnudando y crucificando a decenas de hombres entre sangre y gritos de dolor. A partir de aquel día cesaron los sueños con aquel ángel que le anunciaba su destino.

Posteriormente, desde Ávila, ciudad de Santa Teresa, comenzó un Vía Crucis, y lo he escuchado.

Hoy he descubierto después de treinta años en la Iglesia, el verdadero sentido del viernes Santo y por ende, del sábado. Cesan las noticias, los programas, las tertulias  porque la verdadera noticia, ¡la única noticia! es que en la Torre Antonia, hoy Jesucristo esperaba su juicio, sólo y abandonado por los suyos. Hoy será flagelado hasta el escarnio; hoy será crucificado y muerto a la hora nona:

«Y se cubrieron de luto los montes, a la hora nona. 
Se rasgó el velo del templo, a la hora nona. 
Dieron gritos las piedras en duelo, a la hora nona. 
Y Jesús reclinó la cabeza, a la hora nona.
Hora de gracia, que dios da su paz a la tierra por la sangre de Cristo.
Levantaron sus ojos los pueblos, a la hora nona.
Ventiun cristianos coptos degollados a orillas del mediterraneo, a la hora nona.
Reos de muerte por ser seguidores de la cruz, a la hora nona.
¡Terrible delito! sentenciaban sus verdugos del ejercito islámico, a la hora nona.
Y los pueblos contemplaron en ellos al que traspasaron, a la hora nona.
Quien lo vió da testimonio de quince mil españoles que hasta hoy han muerto por coronavirus, a la hora nona.
Hora de gracia en que dios da su paz a la tierra por la sangre de Cristo».



¿Qué paz es esta? Estamos inquietos, estamos mal, estamos instalados en el sufrimiento por nuestros pecados. Si lo pensamos bien, si lo miramos desde la Verdad, si ponemos frente a nosotros la Palabra del Señor, nos daremos cuenta que todo cobra sentido. Que cada sufrimiento, por acción u omisión tiene ahí su explicación. ¡Esa es la Paz que Dios nos da, pues ha habido UNO que hoy ha pagado por nosotros ante el Juez de la eternidad.

Hoy hemos sido amados hasta el extremo; hoy aquel insulto que pronunciaste, aquel empujón que diste,
aquellla murmuración que hiciste, aquello que te llevaste, aquella idolatría que tuviste, aquello que sólo
tú sabes que hiciste mal, aquellas cosas han colgado de una cruz marcadas a sangre en la carne del Hijo
de Dios porque ¡hay justicia! y el Justo ha pagado por ti y por mí.

Si vivimos este viernes y sábado Santos mirándonos así, frente a Él, sentiremos la necesidad de perdir
perdón y de ser perdonados en el Amor que nosotros no podemos dar. Sentiremos la necesidad de mirar
a la cara del hermano y decirle concretamente porqué le pedimos perdón.

Por eso ha de existir el silencio, por eso Dios ha preparado este Kairós, y ha dejado al mudo, callado.

Después de treinta años, he descubierto que hoy viernes, es necesarion que me plante ante la Cruz y haga
silencio, ¡verdadero silencio!... si lo consigo hacer, escicharé a Cristo decirme "Dame tus pecados, tus
angustias, tus miserias"... Si lo consigo hacer, haré Pascua con elSeñor porque el Ángel de la muerte
pasará pero al ver las jambas de mi puerta impregnadas con la sangre derramada por mí, no tendrá poder
sobre mí, porque Él ha vencido a la muerte.

Entonces, esta Pascua será diferente a las pasadas, no será un suceder de lecturas y cantos proclamados
con mayor o menor acierto,... será por primera vez ¡auténtica! Porque habré dejado a mi hombre viejo
en el sepulcro y habré resucitado con Cristo, y podré decir con el corazón hendido... ¡
VERDADERAMENTE HA RESUCITADO!

Ojalá el Señor nos conceda hacer silencio frente a la Cruz.

Vuestro hermano en la fe.

Juan M. Balmes.


Friday, April 10, 2020

MÁLAGA SUEÑA

Málaga, cierra los ojos,
Málaga, empieza a soñar.
Aunque la noche es oscura
sé que el sol (ya) brillará.

Málaga, no tengas miedo
por ese bicho que (te) acecha.
Nuestro Dios hoy está muerto,
pero en nada está de vuelta.

Viernes Santo malagueño,
sin tambores ni trompetas,
sólo se escucha el silencio,
un silencio que te inquieta.

No llores tanto, mi niña,
ni entres en desconsuelo,
recuerda que el pueblo esclavo
también tenía  su anhelo.

Málaga, duerme tranquila,
y aunque hoy estás de luto,
el mar se abrirá pronto
y saldremos a pie enjuto.
Tu alegría está más cerca,
y la alegría del mundo.

¡Buenas noches!



ABRAZA TU HISTORIA

A ti que lees estas líneas, (creyente o no creyente) te invito a hacer un pequeño ejercicio de desprendimiento de cualquier tipo de prejuicio que puedas llevar sobre tus hombros.

Si has llegado hasta esta entrada es porque alguien que te aprecia te ha recomendado que eches un vistazo. Lo demás no importa. 

Hoy te digo: es mucho más lo que nos une que lo que nos separa, aunque algunos se empeñen en decirnos lo contrario. Hoy quiero hablar de dos de esas cosas: el sufrimiento y el amor.

El sufrimiento nos une a todos los que compartimos la condición humana, o incluso animal... o incluso de ser vivo. Uno de los signos más claros de que seguimos vivos es que sufrimos. 

No hay ser humano sobre la Tierra que cuando se levanta por la mañana no querría cambiar aunque fuese sólo un pequeño ápice de su vida (aunque sea sólo un 0´000000000001%).

Sí, el inconformismo del ser humano -fruto de su raciciocino- le hace querer superarse continuamente, pero a veces resulta muy sencillo hacer de la frustración algo cotidiano; cuando -en última instancia- todos esperamos lo mismo de la vida: ser felices.

El problema está cuando la historia no responde a nuestros desesos de ninguna manera. ¿Dónde está el fallo?, ¿hasta qué punto es ético invitar a la gente a luchar por sus sueños?, ¿acaso conocemos todos los sueños?, ¿o es que todos los sueños son lícitos? Hitler también quería hacer realidad sus sueños, pero es que los sueños de unos, son las pesadillas de otros. ¿Es posible tener un sueño común?   

Desde mi pobreza (empática e intelectual) sólo se me ocurre una solución a este problema: establecer una jerarquía de las cosas reales (a nuestro alcance) por las que realmente merece la pena luchar, queriendo descubrir con honestidad hacia nosotros mismos (a ver si aprendemos a respetarnos un poco) la naturaleza de las mismas. 

Por ejemplo, si decido poner los cimientos de mi vida en tener un cuerpo 10, voy a disfrutar a corto o medio plazo de los resultados de mi esfuerzo, pero no tendré una garantía real de que la enfermedad, un accidente desafortunado o -por supuesto- el paso del tiempo me permitirán seguir siendo feliz con mi limitado objetivo.

Incluso si pensamos en cuestiones más "nobles", nos puede ocurrir algo parecido: si mi vida está depositida en el amor y cuidado que recibo  y doy a personas concretas, en el momento en que estas dejen de vivir, ¿habrá acabado también el curso de mi vida?

Hay muchas cosas que nos pueden dar máyor o menos felicidad, pero si olvidamos sus limitaciones y su utilidad concreta, el fracaso está garantizado.

Sin embargo, hay otro camino (y ahora me dirijo directamente al lector): conoce y ama tu historia, con tus virtudes y debilidades. Intenta amar a tu prógimo y te podrás amar de verdad (y viceversa). Repito: ama esa historia con la que te despiertas cada mañana. Esa historia que sólo tú conoces bien y que nadie puede sufrir como tú. Esa historia es la que te salvará.

En esa historia es donde Cristo se quiere encontrar contigo HOY, para que seas feliz de verdad.

Es un camino exclusivo que ha preparado para tí. Es una melodía con tonos altos y bajos, pero tan única como tú. Es una historia de amor  que te invita a descubrir la mayor historia de amor creada: una historia de injusticias, de incomprensión, de entrega sin medidas y de redención. Una historia escrita en madera con sangre. Una historia más que visible en los que más sufren. Una historia, muy antigua y muy nueva. Una historia aún por descubrir. ¡Abrázala!

Quiero compartir con vostros un par de pensamientos más.

Hace unos años, me encontré un libro cuyo título me llamó la atención: "Si supieras cuánto te amo llorarías de alegría". El que conoce la sensación de derramar lágrimas de felicidad sabe muy bien cuál es el mesaje que quería lanzar ese autor.

Según tengo entendido, el ser humano tiene distintos tipos de lágrimas (de distinta composición y origen): las de darte un golpe físico, las del sufrimiento emocional, las de cortar la cebolla o las de la alegría. Sabemos que cuanto mayor es el sufrimiento que precede a una alegría más grande es ésta.

Me gustaría dejar aquí una canción de la Hermana Glenda que puede conmover a cualquier que haya experimentado "la noche oscura del alma" (como la llamaba San Juan de la Cruz). ¡Qué distinta sería nuestra vida si de verdad nos creyéramos que Dios existe!, ¡y cuánto más si descubriésemos cuánto nos ama!


Desde mi experiencia personal, que es lo único que de verdad puedo aportar pues no soy ningún docto, puedo decir que he pensado mucho tiempo que Dios -por medio de la Iglesia- venía a quitarme la libertad, la voluntad, a minarme la conciencia. ¡Nada más lejos de la realidad!

Cristo me enseña HOY a quereme como nunca me he querido, sin ningún tipo de complemento (como sí exige nuestra sociedad). Siempre le exigimos mucho a los otros, porque nos exigimos mucho a nosotros mismos. Decimos que somos libres y que amamos la libertad, pero no hacemos otra cosa que oprimir, juzgando nuestra propia historia y -ya que estamos- la de los demás.

Cristo me enseña a amar a los otros. A mi: interesado, egocéntrico, ensimismado, comodón... y tiene trabajo para rato, pero veo los brotes con mis propios ojos: no me lo han contado. Brotes de algo que no se puede deber solo al trabajo de mis manos o a un barro que yo no he creado.   

Cristo me enseña a descansar: y a confiar en Él mis proyectos. También a darle a cada cosa su justa importancia.

Cristo, me enseña muchas cosas más y -cuando de verdad le quiero escuchar- todo es nuevo. En definitiva, Cristo me está enseñando a ser feliz de verdad (más allá de los límites mediocres que yo me trazo) y a elevar a su máximo exponente (hablando en términos matemáticos) la mejor versión de mi mismo. ¿Quién no quiere esto?