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Sunday, April 8, 2018

WILLIAM WALLACE Y LA INOPORTUNA COMPAÑERA DE BATALLAS

Mi joven compañero de batallas, pemítele a este viejo que te cuente un secreto y que -al mismo tiempo- te dé un consejo (a tí y a todo aquel que quiera escucharme o -más bien- leerme) mediante una historia personal:

Lo recuerdo como si fuera ayer. Era la mañana del 11 de septiembre de 1297, cuando me preparaba para la batalla del puente de Stirling. Yo estaba en mi tienda del campamento, sentado en mi camastro para atarme los cordones de las botas cuando -de repetente- sentí una presencia extraña.

Al principio pensé que era mi fiel amigo Andrew de Moray, quien solía gastarme bromas mañaneras (algunas de mal gusto), pero, entonces, me dí cuenta de que el bueno de Andrew estaba en la otra punta de la tienda (¡cómo hecho de menos a ese b...!, quién me iba a decir que en pocas horas dejaría este mundo). 

Esa extraña presencia, se volvía cada vez más pesada y no sabía muy bien de qué se trataba. Entonces le pregunté:

-¿Quién eres?
-Soy la Pereza. Me respondió.
-¿Qué quieres?. Le dije con rudeza norteña.
-Tan sólo quiero acompañarte. No quiero que estés sólo en la batalla.  
-¡No te necesito!, ¡ya tengo a mis hombres!
-No te pienso dejar y, además, te adelanto una cosa: si sales de Stirling con vida, te acompañaré hasta el último de tus días.
-No entiendo porqué me haces esto.
-Muy sencillo: tanto yo, como el miedo, el entusiasmo u otros seres que irás descubriendo, tenemos la misión de recordarte que estás vivo.

En ese momento no entendí esas raras palabras. Ganamos en la Batalla del Puente de Stirling, pero la Pereza nos siguió acompañando, en Falkirk, Roslin, Methven, Banockburn, etc. hasta la última de las batallas.

Así pues, acepta la pereza como compañera en este viaje que es la vida, escúchala: siempre tendrás presente que eres humano ¡y eso es magnífico!, pero no permitas que ella domine tu voluntad; déjale claro su sitio y encontrarás la victoria.         


Tuesday, April 3, 2018

UN DÍA COMO HOY NACIÓ WILLIAM WALLACE

Un día como hoy, del año 1270 nació William Wallace, guardían de Escocia y héroe nacional

Estatua de William Wallace

TRIBUTO

Nosotros, "Wallace's people" de Marbella, le hemos querido rendir homenaje a este gran hombre  mediante un sencillo pero -al mismo tiempo- emotivo gesto junto a una bandera de Escocia con un gran Yes ("sí") en el centro.

EL PORQUÉ DE UN

En casi todos los idiomas para expresar esta palabra, se utilizan monosílabos (Sí, yes, oui, aye...) y, al mismo tiempo, se lanza una idea muy potente: nuestra voluntad afirmativa ante cualquier planteamiento. 

Así, con un simple "sí" comenzó una de las mayores revoluciones de la historia de la humanidad: el de una joven de Nazaret hace más de 2000 años. 

Dicho esto, desde "Wallace´s people" queremos aprovechar para lanzar al mundo nuestro mensaje, nuestra intención firme de continuar luchando, de seguir creciendo, de no rendirnos ante ninguna dificultad... de alzar nuestra bandera hacia el cielo como la expresión de un inmenso "SÍ": "sí a la vida", "sí al entusiasmo", "sí a luchar por aquello en lo que creemos", “sí al compañerismo", "sí al trabajo", ... "¡¡SÍ A LA LIBERTAD!!".






















Thursday, March 22, 2018

¡CONSTRUYAMOS UN BARCO!

Si quieres construir un barco,
no empieces por buscar madera,
cortar tablas o distribuir el trabajo.
Lo primero es inspirar en los hombres
el anhelo del mar libre y ancho

Aintone de Saint-Exupery (autor de "El principito")



Friday, February 2, 2018

Tuesday, January 30, 2018

Sunday, January 14, 2018

LA CRISIS DEL IMPERIO ROMANO (III): EL FIN

1.2. EL FIN DEL IMPERIO (LA DIVISIÓN)

Llegados al año 285 d. C.,  el imperio romano había crecido tanto que era prácticamente imposible gobernar todas las provincias desde la capital. Así, con el objetivo de asegurar el control de todo el territorio y hacer más eficiente su administración, el emperador Diocleciano, a finales del siglo III, instituyó el la tetrarquía.

La tetrarquía consistía en la división del Imperio en dos partes, gobernadas por dos emperadores augustos, cada uno de los cuales llevaba asociado un «vice-emperador» (y futuro heredero césar).

-Uno de ellos (con su «vice-emperador») se encontraba en el Imperio de Occidente y gobernaba desde Roma.

-El otro (con su  «vice-emperador» correpondiente, gobernaba el Imperio de Oriente  desde Bizancio ( hoy "Estambul")

Nota aclaratoria: ambas partes eran conocidas indistintamente como “Imperio Romano” (era una división planificada con fines prácticos).

Cuando abdica Diocleciano, el sistema perdió su vigencia y se abrió un período de guerras civiles que terminaría en el año 324, cuando Constantino I el Grande unificó ambas partes del Imperio. Además, refundó la ciudad de Bizancio y la constituyó como capital, considerándola como la Nueva Roma (conocida popularmente como La Ciudad de Constantino o "Constantinopla"... ¿lo pilláis?). La nueva administración se encontraba en una zona estratégica, ya que era el nudo de las rutas comerciales más importantes del Mediterráneo oriental.

En el año 395, con el objetivo de defender mejor las fronteras y administrar de manera más eficaz el territorio, el emperador Teodosio (quien, como vimos, declaró el cristianismo como religión oficial) consumó la divisón territorial que había hecho Diocleciano:

-A un hijo (Flavio Honorio, menor de edad) dejó el Imperio romano de Occidente, con capital en Rávena. Este perduró hasta el s. V.

-Al otro (Arcadio, de 18 años) , el Imperio romano de Oriente, o bizantino, con capital en Constantinopla (hoy Estambul). Este resistió casi mil años más, extingüiéndose en el s. XV.
(Con el tiempo, en esta zona adoptarían el idioma griego, en lugar del latino, y perdería también algunos rasgos del espíritu romano).

Podemos observar que, mientras que la historia del Imperio romano de Occidente concluyó en el 476 (cuando Rómulo Augústulo es depuesto por el germano Odoacro), la historia del Imperio bizantino se prolongaría un milenio más.

PERO... ¿POR QUÉ EL IMPERIO BIZANTINO DURÓ 10 SIGLOS MÁS QUE EL IMPERIO ROMANO DE OCCIDENTE?

Varios factores explican esta abismal diferencia:

-En el Imperio Romano de Oriente se concentraban las mayores riquezas, además de una mayor actividad industrial y comercial. Esto permitía un mejor equipamiento y paga del ejército.
En Occidente, en cambio, la actividad económica era bastante más pobre y, además, la burocracia era muy pesada, lo que empeoraba todo.

-Constantinopla estaba mejor defendida, con un avanzado sistema de murallas y una eficaz protección por mar que la hacían inexpugnable en aquella época.

-Contaba, además, con un eficaz sistema de espionaje, diplomacia e intrigas por parte de los bizantinos.

ENLACES

https://es.wikipedia.org/wiki/Imperio_bizantino

https://www.youtube.com/watch?v=RcEo2ILFfT0 (Ver desde minuto 01:31)

BIBLIOGRAFÍA

CARRERAS VIDAL, NURIA y RODRÍGUEZ NOGUEIRA, SUSANA. Geografía e Historia (2º de ESO). Bloque II: Historia (2017). Barcelona: Edebé


GARCÍA DE CORTÁZAR, JOSÉ ANGEL y SESMA MUÑOZ, JOSÉ ÁNGEL. Manual de Historia Medieval (2008). Madrid: Alianza Editorial

¿CÓMO ERA LA VIDA DE LOS SOLDADOS ROMANOS?

Quería compartir con vosotros este artículo que he encontrado acerca de la forma de vida de los soldados romanos que -como vimos en clase- fue uno de los grupos que más se benefició de la caída del Imperio.

"La primera gran ventaja que tenían era un sueldo garantizado, lo que muy, muy pocos podían decir en la Antigüedad. Un buen sueldo además. Ganaban al día un denario, lo mismo que un buen trabajador civil con la ventaja de que el militar trabajaba todo el año mientras que un artesano, por ejemplo, podía estar con frecuencia en paro. Cierto que no disponían de todo ese dinero -el ejército, por ejemplo, se quedaba con una parte que se iba acumulando y se les entregaba cuando se licenciaban-, pero tenían dos o tres ases al día -10 ases son un denario; la gente corriente hablaba en ases, no en denarios- para gastarlo a su gusto. Por ese dinero se podía comprar un pedazo de pan, vino o queso. Unos dos ases también era lo que cobraban las prostitutas, muy abundantes en aquella época y otro de esos oficios con sueldo casi ‘garantizado’.

A esto se le unían complementos de viaje si eran trasladados, dinero para los clavos de las botas si tenían que realizar una marcha larga, obsequios del emperador, primas cuando se licenciaban, se repartían el botín en caso de que una ciudad cayera tras un asedio -no si se rendía. Con algo tenían que motivarles- ... Aunque los ascensos tenían más que ver con los sobornos y el estatus que con el mérito, alcanzar el grado de centurión era poco menos que un chollo: cobraban 15 veces más que un soldado raso.

Legalmente tenían además unas cuantas ventajas. Estaban exentos de muchos impuestos; podían hacer sus testamentos sin tener en cuenta los deseos de sus padres, que tampoco podían meter mano a sus ingresos; en caso de delito grave, no podían ser torturados ni condenados a las minas -en realidad, una condena a muerte poco disimulada- ni ejecutados como un criminal común.

25 años de servicio

Para entrar en la milicia una condición indispensable era ser ciudadano romano. Los esclavos lo tenían completamente prohibido. Incluso los mercaderes de este oscuro negocio también. Los que habían sido liberados -libertos- solo podían acceder a algunos cuerpos auxiliares. Las limitaciones van más allá. Para algunos puestos se admitieron durante mucho tiempo únicamente a ‘italianos’, caso de la guardia de Roma -curiosamente, la guardia de corps del emperador estaba compuesta por germanos o bátavos-. También exigían el conocimiento del latín, único idioma oficial admitido pese a la diversidad de pueblos que componían el territorio romano. Si se sabía leer, escribir y contar, tanto mejor, ya que la burocracia interna necesitaba de ellos.

Otro requisito era la altura. Nadie por debajo de 1,65 metros. Según parece, el soldado romano no destacaba precisamente por su imponente físico. De hecho, eran motivo de risa para los enemigos, según cuenta Julio César en ‘Los comentarios a la guerra de las Galias’: “Nuestra baja estatura es motivo de desprecio para los galos, que son de elevada estatura”. Lo habitual era acceder hacia los 20 años y el servicio no duraba ni nueve meses ni dos años, sino 20-25 años. Resulta chocante pero no es excepcional: en la Rusia del siglo XVIII ser reclutado suponía este mismo período de tiempo y se consideraba una sentencia de muerte. Una vez superado el periodo de prueba de cuatro meses, prestaban juramento y recibían una identificación que les distinguía como militares, bien un trozo de metal colgado de una cuerda alrededor del cuello, bien una especie de tatuaje.

No se podían casar

Puede parecer contradictorio, pero el principal peligro de servir en el ejército en Roma no era la guerra. Bien pudiera pasar que nunca entrasen en combate si les tocaba en una zona ‘tranquila’. El hecho es que caían más por enfermedades que por heridas en una batalla. Además, hay que tener en cuenta que la vida civil era de por sí peligrosa. La violencia y la muerte estaba presentes siempre. Los dueños de esclavos podían pegarles casi tanto como quisieran. En una sociedad tan machista, las mujeres también eran objeto de agresiones. La mortalidad infantil era elevadísima. No era infrecuente el abandono de niños o su venta como esclavos sexuales. Y los robos no era raro que quedaran impunes. Son de esas cosas en las que uno no cae pero en Roma no existía una policía como tal. Eran los propios soldados quienes hacían algunas de estas tareas. Los responsables municipales también tenían vigilantes armados, pero nada que se pudiera llamar policía. Si te robaban, lo más seguro era buscarte la vida porque recurrir a la justicia era muy caro y generalmente poco efectivo.

Otra desventaja es que en teoría no se podían casar. De hecho, si lo estaban antes de alistarse, el matrimonio quedaba en ‘suspenso’ hasta que se licenciase. En la práctica parece que no se hacía mucho caso de esta prohibición. También vivían sometidos a una muy dura disciplina y podían ser trasladados en cualquier momento. Y, claro, el peligro era muy real si el destino estaba en la frontera del Danubio o el Rhin. Al fin y al cabo, la guerra es la guerra.

La legión es la unidad más conocida del ejército romano. Formada por unos 5.000 hombres encuadrados en 10 cohortes de tres manípulos o seis centurias cada una (salvo la primera y más prestigiosa, que tenía cinco centurias pero el doble de hombres) se nombraban un número y un nombre, por ejemplo I Minervia o II Augusta. Se alojaban en campamentos perfectamente organizados que ocupaban entre 17 y 28 hectáreas. En realidad eran pueblos con barracones, termas -normalmente fuera del mismo-, almacenes, hospital -la atención médica era bastante mejor que la que pudiera recibir un civil normal-, talleres... En los alrededores se organizaban una especie de asentamientos llamados ‘canabae’ con tabernas, prostíbulos y demás entretenimientos. Tenían además cazadores para obtener presas en tiempos de guerra y carniceros que compraban la carne cuando las cosas estaban tranquilas. Y centinelas con perros para vigilar los alrededores. La alimentación era sin duda mejor que la del común de la gente: cereales (normalmente trigo; la cebada, más como castigo), pescado, marisco, legumbres, judías, lentejas y vino.

La hora de la retirada

Las burlas de los enemigos sobre la estatura de los romanos es de suponer que se acababan en cuanto empezaba el combate. El duro entrenamiento al que se sometían y la férrea organización dieron a la legión una ventaja que duró varios siglos. Normalmente era un veterano ilustre reenganchado al ejército el que se encargaba de la preparación, que incluia gimnasia, duras marchas y hasta natación. Solían ejercitarse con sus armaduras, que tenían que costearse ellos mismos. Por cierto, no hay que pensar que todos los soldados llevaban la famosa coraza con los abdominales y el pecho marcados. Ésta era más de los oficiales.

En plena batalla, en el caos que debía organizarse con el ruido de cientos de hombres entrechocando sus armas y gritando, el soldado hacía caso de las órdenes de su centurión y de las señales sonoras que se hacían con tres tipos de instrumentos según lo que se quisiera transmitir. Visualmente debían seguir la enseña que correspondía a su manípulo. La formación solía ser de cinco hombres en el frente y unas 10 filas detrás, un grupo compacto con el que arrasaron a casi todos sus enemigos.

Más o menos la mitad de los soldados sobrevivía a esos 20-25 años de servicio. Llegaba la hora de licenciarse. En ese momento recibían la parte de su salario que el ejército les guardaba y recibían una gratificación económica, sustituta de las tierras que se les entregaban en los primeros tiempos. Un centurión tendría una capacidad económica similar a las de las elites de las ciudades y podía ocupar puestos municipales de relevancia. El soldado raso tendría el nivel suficiente para vivir cómodamente. Tenían entonces unos 40-45 años y algunos, no demasiados tampoco, por delante para vivir la vida. Seguramente frecuentarían las termas, una costumbre muy romana y mucho menos saludable de lo que parece a primera vista. Lo de bañarse es muy higiénico, pero parece ser que no cambiaban el agua con demasiada frecuencia. O sea, que de relajante y saludable spa tenían más bien poco".

Wednesday, January 3, 2018

LA CRISIS DEL IMPERIO ROMANO (II)

1. LA CAÍDA DEL IMPERIO ROMANO: EL EFECTO DOMINÓ, ROMA SUCUMBIÓ

A partir del s. III, se inicia lo que se acordó en llamar como "Bajo Imperio". En este tiempo se produjeron importantes cambios en un contexto de crisis casi permanente.

A continuación, veremos como uno de los grandes imperios de la historia se hundió cual Titanic en las frías aguas del Atlántico.

NOTA ACLARATORIA

En Historia, no podemos entender los acontecimientos de distinto tipo (económico, social, político, etc.) como hechos aislados, sino que estos interactúan constantemente entre ellos como agentes con vida propia (o si queréis:personas que se relacionan entre ellas). 

Por ejemplo: no se entienden los cambios sociales sin comprender el mundo económico, así como tampoco se entiende "lo militar" sin tener en cuenta las relaciones internacionales.

En la caída del Imperio Romano encontramos un claro ejemplo de esto. Una imagen muy simple y clara sería la del "efecto dominó", como ahora veremos.



 1.1. EL BAJO IMPERIO ROMANO: CAMBIOS Y CRISIS (MANUAL PARA DESTRUIR UN IMPERIO PASO A PASO)

Transformaciones políticas


En el s. II, el Imperio llegó a su máxima entensión territorial.

En el mapa de abajo observamos el crecimiento de este por etapas (diferenciadas con distintos colores) por gran parte de lo que hoy es Europa, Oriente Próximo (en Asia) y el norte de África.


El emperador centralizaba todo el poder y la burocracia estaba cada vez más jerarquizada; siendo algunos cargos muy influyentes.

Osea, en teoría, tenemos a un personaje que abarca el poder absoluto de casi todo el mundo conocido hasta entonces (como cabeza visible). Sin embargo dentro de este gran entramado que es el Imperio, se van haciendo más fuertes y de una manera más organizada los grupos de altos funcionarios. A lo largo de la Historia, veremos cómo, de una manera u otra, se repite este fenómeno.

Por otra parte, el limes de este vasto Imperio era difícil de controlar y, a partir del siglo III, se va a encontrar con la presión externa en aumento de dos frentes: los pueblos germánicos de Europa y de los persas en Asia. El Imperio se encontraba "entre la espada y la pared".   

Debido a las constantes guerras en la frontera, al emperador no le quedó más remedio que mantener un ejército que cada vez acumulaba más poder. Así, los generales, que contaban con el apoyo de su tropa, llegaron a tener el poder de deponer y nombrar emperadores, algo inimaginable pocos siglos atrás.

Podemos ver, cómo el poder autoritario del emperador se va debilitando al tener que afrontar las presiones externas (invasiones) y, sobre todo, las internas (debido al poder in crecento de los funcionarios y del ejército) mientras se intenta, a toda costa, de evitar lo inevitable.   

Moraleja: "Quien mucho abarca poco aprieta".

Transformaciones económicas y sociales (o el efecto dominó)

La desesperación de Roma, se hizco más patente, si cabe, en el año 212, cuando el emperador Caracalla concedió la ciudadanía romana a todos los habitantes libres del Imperio. Con esta medida, su objetivo no era otro que el de aumentar la recaudación de impuestos y así aumentar los ingresos para responder a los gastos, del ejército, los cargos públicos, etc. (los que en realidad mandaban, algo así como los bancos hoy en día).

Con la creciente inseguridad en las fronteras, los impuestos fueron aumentando, ya que había que mantener a un ejército cada vez más numeroso.

Además, la situación de guerra en las fronteras, complicó los intercambios, por lo que el comercio  disminuyó. Esto vino acompañado por la caída del valor de la moneda, que dejó de circular con normalidad (cuando esta pierde valor, es un claro síntoma y resultado de una crisis económica).  

Todo ello contribuyó a la pérdida de vitalidad de las ciudades, y muchos de sus habitantes emigraron al campo para poder subsitir. De este modo, la crisis se retroalimentaba, como ocurre hoy en día. Un ejemplo claro es el de los jóvenes españoles que emigran a otros lugares de Europa (enriqueciendo, a su vez, a los países receptores).

En el campo, las pequeñas propiedades y algunos latifundios se abandonaron a causa de la inseguridad y de las dificultades para el comercio. Así, se redujo la producción agraria y aumentaron los precios de los productos básicos (si estos son escasos, aumenta su precio). Esto favoreció a los grandes propietarios (beneficiados en toda crisis cuando cae la estructura pública), que acumularon estas propiedades abandonadas y cada vez eran más autosuficientes.  Estos fueron de los pocos ganadores de la crisis. Se inició así un proceso de ruralización.

El empobrecimiento de la población, causado por el aumento de impuestos y de los precios, fue el origen de revueltas sociales (como la de los bagaudas, considerados por algunosinvestigadores como los primeros revolucionarios de la Historia). Eran frecuentes los ataques de bandas de esclavos y campesinos a las grandes propiedades; o los saqueos de las tropas cuando estas no recibían su paga (¡si Augusto hubiera levantado la cabeza...!).


     
Transformaciones culturales

Uno de los aspectos culturales que más marcó este período fue la rápida expansión del cristianismo (estos habían pasado de ser perseguidos a ser tolerados, hasta llegar a ser la religión oficial del Imperio Romano). Algunos de los aspectos que más atrajeron a los antiguos "paganos" fue el amor al prógimo y la vivencia compartida de la fe en pequeñas comunidades.  

Por otra parte, los pueblos bárbaros que iban entrando en el Imperio empezaron a dejar su huella en la cultura romana, aunque, a su vez, también se romanizaron en algunos aspectos (esto daría lugar a un rico intercambio).

GALA PLÁCIDA: UNA MUJER EN EL SILLÓN IMPERIAL

Entre los años 425 y 437, la verdadera gobernante de Occidente fue Gala Plácida. Fue emperatriz regente, ya que su hijo -el futuro Valentiniano III- solo tenía 6 años.

Esta señora, demostró una gran capacidad política, manteniendo una estrecha relación con el Imperio de Oriente e intentando integrar y romanizar a los germanos. Así, logró un período de paz en una época muy convilsa.


LA INFLUENCIA DEL CRISTIANISMO

En el año 313, el emperador Constantino promulgó el Edicto de Milán. Con éste, puso fin a las persecuciones contra los cristianos; las clases dirigentes empezaron a asimilar esta religión como propia.

Ya en el año 380, Teodosio declaró el cristianismo como religión oficial, por lo que los altos dignatarios de la Iglesia (obispos) empezaron a influir en la política imperial.  

Posteriormente, los pueblos germánicos asentados en el antiguo territorio romano también asimilaron el cristianismo. 

TÉRMINOS

Burocracia. Conjunto de funcionarios públicos encargados de administrar y gestionar determinados asuntos del Estado.
Latifundio. Finca rústica de gran extensión.
Limes. Frontera del Imperio romano.
Ruralización. Tendencia al regreso de la población al campo. Suele llevar aparejado la pérdida de vitalidad de las ciudades y del comercio.  

ENLACES DE VÍDEO

La expansión del Imperio Romano





La caída del Imperio Romano





PARA SABER MÁS... LOS BAGAUDAS


BIBLIOGRAFÍA

CARRERAS VIDAL, NURIA y RODRÍGUEZ NOGUEIRA, SUSANA. Geografía e Historia (2º de ESO). Bloque II: Historia (2017). Barcelona: Edebé


Tuesday, January 2, 2018

LA CRISIS DEL IMPERIO ROMANO (I)

Si buscamos la palabra crisis en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, en su primera entrada encontramos la siguiente definición:

"Cambio profundo y de consecuencias importantes en un proceso o una situación, o en la manera en que estos son apreciados".

Por lo tanto, entendemos este concepto como un momento de gran conmoción.

Conocemos muchos tipos de crisis: crisis de fe, crisis de los 40 años, crisis económica (un término con que -desafortunadamente- estamos muy familiarizados), crisis nerviosa, etc.

Casi todas las personas tienen alguna crisis en algún momento de su vida y aunque estas suponen un momento de incertidumbre y dolor, finalmente suelen resultar positivas para aquellos que las viven.

Encontramos múliples referencias en la literatura, el cine, la música, etc. En el caso de San Juan de la Cruz, la denomina como la "noche oscura". Alejandro Sanz dice que "vivir es lo más peligroso que tiene la vida".

Estas crisis, que finalmente, hacen más fuertes a los individuos, suelen dejar cicatrices, "heridas de guerra" si se quiere entender de una manera bélica, huellas de épocas pasadas,... Así, Ismael Serrano señala que "el hecho de vivir deja secuelas".

Sin embargo, no sólo las personas (como individuos aislados) están expuestas a estas, también las parejas, los amigos, los grupos,... ¡hasta las mejores familias! tienen su momento o momentos de crisis. Así mismo, a una "macroescala", las sociedades, civilizaciones, culturas, etc. como cuerpos que agrupan a un basto conjunto de personas en el espacio y en el tiempo, las han experimentado.

En los próximos días nos aproximaremos a una de las grandes crisis de la Historia de la Humanidad, un cambio que significó el comienzo un capítulo absolutamente novedoso en un sentido amplio. En definitiva, un fenóneno sin el cual no comprenderíamos lo que hoy es Europa y el mundo en el que vivimos. Hablamos de la crisis del Imperio Romano.

INTRODUCCIÓN A LA HISTORIA

La Historia es la construcción del pasado de la Humanidad (si este no está relacionado con la acción humana no es Historia) desde una óptica concreta (normalmente "eurocéntrica"). Así, dependiendo de la persona que se encuentre delante del pasado, lo leerá de una manera u otra, y es que -citando a Melocos (que no fue ningún pensador griego sino un grupo de pop español): "somos el resultado de todo lo que hemos vivido".

El pasado es inamovible, pero la interpretación que hacemos del mismo no. ¡La historia está en continua construcción! Por lo tanto, el "pasado" es pasado y la "Historia" es presente.

Podemos decir que la Historia -como producto que se pone a nuestro alcance- nos viene dada como algo “contaminado” no sólo por la propia naturaleza de los individuos que la han tratado previamente, sino también por los receptores de la misma (también condicionados por sus propias circunstancias). Por lo tanto, el pasado nos llega a través de múltiples filtros.

Es prácticamente imposible desprendernos de todo aquello que ha ido conformando nuestro propio ser: nunca podremos ponernos literalmente en la piel de un "hombre del medievo" (por ejemplo), pensar como él, sentir como él, etc. así como de ninguna otra persona, incluso de nuestro tiempo.   

Además, la historiografía nos enseña cómo otros filtros han sido colocados intencionadamente,  mostrando sólo parte de la Historia, ocultándola, destruyéndola o manipulándola. Esto puede responder a distintos fines, relacionados, en último término, con la adquisición o mantenimiento del poder de ciertos grupos. 

Por otra parte, incluso el más ambicioso de los historiadores, sabe que es imposible abarcar todo el pasado de la Humanidad, ya que no tenemos ni el tiempo ni los medios necesarios para ello.  

Pese a estos y otros problemas, es responsabilidad de todos los que nos dedicamos a esta bella tarea (¡no olvidemos que somos el CSI del pasado de la Humanidad!), tratar de encontrar y mostrar a nuestra sociedad -y a las generaciones venideras- una Historia que nos acerque lo más posible a las distintas realidades, más allá del conocimiento de los acontecimientos “relevantes” (los únicos que son del gusto de datistas, amantes de la historia puramente política y de la novela histórica).

Para ello, hay que releer el pasado, así como los trabajos que se han venido realizando, ser inconformistas, escépticos, compartir experiencias, probar nuevos prismas, etc. En este punto, es imprescindible no rechazar ninguna fuente, ya sea arqueológica, escrita u oral (tratando de entender  la naturaleza de las mismas).    

Esto nos ayudará a entender mucho mejor el complejo mundo en que vivimos,  y nos dará alguna pista para afrontar -desde un conocimiento más amplio y profundo de las sociedades- el fututo que está por venir. En este sentido, la antropología, la sociología e incluso la psicología, serán unas magníficas compañeras de viaje.

Sólo entendiendo las distintas disciplinas –tanto de las ciencias naturales como de las sociales- como un todo que explica la vida del hombre, y no como apartamentos estancos que no aportan sino “cultura general” para ganar en el trivial o para maquillar los informes Pisa, podremos avanzar hacia un destino con cierto sentido en medio de una sociedad en la que la tecnología sin fronteras y la respuesta inmediata puede nublar la visión incluso del más insaciable buscador de respuestas.

Hagámoslo por la Educación, por la Humanidad, por la Historia, por los que se fueron y por los que vendrán y –sobre todo- por la Libertad.


Friday, December 29, 2017

"LUCHAD..." UN MENSAJE NECESARIO

Luchad y puede que muráis. Huid y viviréis, un tiempo al menos. Y al morir en vuestro lecho, dentro de muchos años, ¿no estaréis dispuestos a cambiar todos los días desde hoy, por una oportunidad, solo una oportunidad de volver aquí a matar a nuestros enemigos? Pueden que nos quiten la vida, pero jamás nos quitarán ¡la libertad! (Braveheart, 1995).

https://www.youtube.com/watch?v=3_224m1yRB4

Fight and you may die. Run and you'll live, at least a while. And dying in your beds many years from now, would you be willing to trade all the days from this day to that for one chance, just one chance to come back here and tell our enemies that they may take our lives, but they'll never take our freedom! (Braveheart, 1995).

https://www.youtube.com/watch?v=lEOOZDbMrgE&t=84s